qué es el parkinson

En Cuidania estamos acostumbrados a encontrar personas mayores que requieren cuidados más complejos si cabe que los habituales en la tercera edad, al estar afectados por alguno de los tipos de enfermedades neurodegenerativas que más frecuentemente se presentan en ésta etapa de la vida, como son el Alzheimer y el Párkinson.

Dado que ésta última enfermedad es padecida por más de 150.000 personas en nuestro país, nos parece importante dar a conocer qué es el Párkinson y cuáles son sus síntomas, ya que la evolución de la enfermedad depende de un diagnóstico y tratamiento temprano.

La enfermedad de párkinson produce una degeneración del sistema nervioso central, en la que se desarrollan síntomas motores y no motores, de carácter crónico y cuya evolución puede ser más rápida o lenta dependiendo de las personas.

Los avances en el campo de la neurología no han conseguido establecer las causas de ésta enfermedad diagnosticada en un setenta por ciento a personas que superan la edad de sesenta y cinco años, mientras que el 30 por ciento restante se corresponde con pacientes de 45 a 65 años, e incluso menores de ésta edad.

En Cuidania conocemos bien los trastornos que produce ésta enfermedad incapacitante para las personas mayores que la padecen, y estamos especializados en facilitar todos los cuidados que éste tipo de pacientes precisan.

Síntomas previos y síntomas evidentes de la enfermedad

Existen una serie de síntomas previos asociados al párkinson que aparecen con mucha anterioridad tales como: estreñimiento, trastornos del sueño Rem, depresión, o reducción de las sensaciones olfativas.

Cuando la enfermedad se manifiesta abiertamente presenta una sintomatología del Párkinson con una serie de manifestaciones características, como los temblores que remiten al realizar movimientos voluntarios, resistencia y rigidez en las extremidades, dificultad para manipular, escritura lenta y caligrafía muy pequeña, inexpresión del rostro, ralentización general tanto de los movimientos automáticos como involuntarios, trastornos del equilibrio, anomalías en la postura de cabeza y tronco, trastornos del sueño acompañados de somnolencia durante el día.

Pero además el Parkinson presenta otra serie de trastornos asociados entre los que se encuentran dolores musculares y de las articulaciones, problemas de incontinencia de orina, cansancio crónico, impotencia o frigidez en algunos casos, o exceso de excitación en otros, acompañados de una sudoración excesiva, profusión seborreica, problemas respiratorios, trastornos visuales, lentitud psíquica, problemas de deglución de los alimentos, depresión y aislamiento.

En los comienzos de la enfermedad, los primeros síntomas del mal de Párkinson pueden dar lugar a confusión en el diagnóstico, porque aún no se manifiestan signos precisos, pudiendo generar equívoco, al no estar presentes las señales más claras con temblores o rigidez.

Entre los indicativos previos que pueden dar pistas o indicios de padecer esta enfermedad, como primeros síntomas del Párkinson están: la ralentización de los movimientos y reacciones, el cansancio constante, la depresión y cambios de conducta, la producción excesiva de saliva, dermatitis seborreica, e hipotensión, entre otros ya comentados.

primeros síntomas del parkinson

Diagnóstico y tratamiento del Párkinson

Cuando alguien que sufre una depresión muy prolongada, comienza a arrastrar un pie, y manifiesta cansancio a todas horas, además de dolores en las articulaciones que muchas veces se confunden con afecciones de origen reumático, acompañado todo ello por dificultad al escribir fluidamente, antes de establecer un diagnóstico sobre la enfermedad de Párkinson y trastornos relacionados por los síntomas, lo habitual es comenzar una batería de visitas médicas de diversos especialistas que irán descartando otra serie de enfermedades más comunes, para centrarse en problemas neurológicos, que requerirán de pruebas muy especializadas como el Pet, Tac, o Rmn para descartar indicios de trombosis, derrames o tumores.

Con la prueba de Spect se consigue visualizar el sistema nigroestriado, que muestra los deteriorados trasportadores y receptores de dopamina, ayudando al diagnóstico el tipo de trastornos referidos por el paciente, que se intentarán aliviar y frenar con la prescripción de levo dopa, para el tratamiento de Párkinson.

La evolución de la enfermedad de Párkinson, es muy variable de unos pacientes a otros, y la sintomatología y molestias se pueden frenar retrasando el ritmo de avance con el uso de una adecuada medicación y rehabilitación terapéutica, resultando más fáciles de controlar las manifestaciones en forma de temblores que las que se presentan con rigidez.

Etapas que presenta el Párkinson en su evolución

Aunque se desconoce los desencadenantes de ésta enfermedad que en la actualidad no tiene cura, si están tipificados los cinco procesos clásicos en la evolución del Párkinson, aunque como ya hemos comentado anteriormente, la evolución de los procesos en cada paciente es diferente.

En la primera etapa los síntomas del Párkinson prematuro, suelen afectar únicamente a una mitad del organismo, mientras en la siguiente o segunda etapa aparecen síntomas bilaterales.

En la tercera fase del desarrollo de la enfermedad los pacientes de Párkinson comienzan a padecer problemas de equilibrio, y trastornos posturales, y el resto de los síntomas descritos son más agudos, pero sin pérdida de autonomía.

Durante la cuarta fase de la enfermedad de Párkinson, supone una mayor incapacitación, aunque permite a los pacientes poder mantenerse en pie, e incluso andar sin necesidad de que se les ayude.

En el último estadio, los pacientes son absolutamente dependientes, perdiendo totalmente su autonomía.

Si te encuentras, o vas a tener en breve ésta situación en tu propia casa, confía en nosotros, y te ayudaremos para facilitar el día a día con los mejores cuidados.

Afortunadamente hoy en día existen tratamientos y terapias que aunque no pueden curar esta  enfermedad crónica y degenerativa, al menos sí pueden retrasar y paliar los síntomas para facilitar a los enfermos una mejor calidad de vida, ya que éste tipo de afección no es mortal por sí misma, aunque si puede comprometer la vida como consecuencia de otros efectos secundarios del Párkinson, tales como desafortunadas caídas, complicaciones sobrevenidas de infecciones respiratorias graves, u otras.

 

Qué cuidados necesitan los enfermos de Párkinson

Para retrasar los síntomas de Párkinson, y el avance de la enfermedad, es imprescindible contar con el diagnóstico y seguimiento médico, siguiendo escrupulosamente las prescripciones pautadas por los médicos tanto en la administración de medicamentos contra el Párkinson, que aportan dopamina y ayudan a su aprovechamiento por parte del cerebro, como aquellos fármacos que sirven para reducir las molestias.

También es fundamental seguir terapias y tratamientos contra la ansiedad y depresión que afecta a una gran parte de los enfermos de Párkinson, e incluso someterse a ciertas intervenciones quirúrgicas que pueden ser necesarias para aliviar otros problemas derivados de la enfermedad.

Otro punto fundamental relativo a los cuidados que deben recibir los enfermos de Párkinson se refiere a las distintas terapias de rehabilitación entre las que se incluyen masajes, logopedia, fisioterapia o terapia ocupacional, para prolongar las posibilidades de autonomía y calidad de vida.

En cuanto a la forma de tratar a las personas que padecen Párkinson, hay que saber que la depresión provocada por causa de la enfermedad, o desencadenada ante el miedo y la ansiedad que provocan los síntomas y el temor a morir o terminar dependiendo, suele provocar cuadros de euforia con desarrollo de actividad intensa, y estados de apatía total, además de generar frecuentes cambios de ánimo con una mayor sensibilidad emocional que provoca continuos altibajos afectivos, estados de irritabilidad, pesimismo, agresividad y ataques de pánico, además de insomnio, taquicardias y disneas respiratorias.

El conocimiento de las situaciones que se pueden presentar ayuda a tanto a familiares como profesionales del cuidado de enfermos de Párkinson, a sobre llevar de la forma más adecuada estos problemas derivados de una situación no deseada por nadie, y en la que el personal y familia deben ayudar al enfermo con las técnicas de relajación y control aprendidas previamente, y aportándole la medicación pautada.

cuidadores de personas con parkinson

También es fundamental comprender que el Parkinson es una enfermedad que afecta a las capacidades y actividad motoras principalmente, a diferencia del Alzheimer en que se produce un deterioro cognitivo, por lo que los enfermos de Parkinson tienen plena conciencia de sus facultades, mantienen íntegramente su memoria, y por supuesto reconocen completamente a sus conocidos y seres queridos.

Los trastornos mentales tales como confusión, delirios y alucinaciones, no son propios del mal de Párkinson, y en caso de producirse muy probablemente se deben a efectos secundarios de la medicación administrada, por lo que hay que comunicarlo inmediatamente al médico que ha prescrito el tratamiento para que rebaje la dosis, o cambie la medicación.

Si es más habitual que se produzcan déficits de atención, y organización junto a ralentización de respuestas.

En contraposición también algunas personas manifiestan brotes de impulsividad en los principios del Párkinson, mientras la enfermedad se mantiene en las primeras etapas y se conserva la autonomía, lo que puede llevar a situaciones descontroladas de compras, juego u otras compulsiones muy negativas y dañinas, que requieren una vigilancia constante por parte de familiares y cuidadores.

Por último, es muy importante cuidar la alimentación, que debe de ser rica y variada evitando que se reduzca a papillas y líquidos mientras sea posible, y también extremar los cuidados para evitar catarros e infecciones respiratorias que agraven la enfermedad del Párkinson en el adulto mayor,  manteniendo el ambiente limpio, con una adecuada ventilación y limpieza de la casa, evitando corrientes, y cuidando un adecuado abrigo del enfermo.

Para terminar te recordamos que en “Cuidania, cuidamos de las personas y su hogar”, así que si necesitas cualquier tipo de ayuda, no dudes en contactar con nosotros, y juntos encontraremos las mejores soluciones a tu problema.