Un cuidador profesional de personas mayores debe presentar una formación adecuada sobre sus cuidados físicos y otros elementos necesarios para mantener una relación favorable a largo plazo con el paciente. Por ello, desde Cuidania queremos presentarte cuáles son las principales cualidades de un cuidador de ancianos.

Encontrar a la persona idónea es una difícil decisión tanto para la persona que será cuidada como sus seres queridos. Buscan alguien que sea eficiente, empático, profesional con su trabajo y cercano.

¿Qué diferencia existe entre un cuidador profesional y uno familiar?

Dentro de España, la formación de un cuidador profesional se regula bajo varias normativas. Por esta razón, el 2 de diciembre del 2008, fue aprobada una Resolución que obliga a los cuidadores a poseer un Certificado de Profesionalidad en el sector sociosanitario:

⚫ Atención de personas dependientes en cualquier tipo de institución social. Esta certificación habilita al cuidador a trabajar tanto en domicilios como en residencias especiales.

⚫ Certificado de atención a personas mayores o dependientes en el domicilio.

En estas certificaciones se busca demostrar y enseñar las cualidades básicas que debe tener un buen cuidador de ancianos y de personas dependientes, puesto que, por lo general, los familiares no tienen los conocimientos necesarios para tratar con esta clase de pacientes. Se necesita un aprendizaje y profesionalización en el sector, ya que, estos pacientes pueden comportarse de manera difícil o presentar alguna degeneración en sus capacidades motoras y mentales.

Las cualidades de un cuidador que garantizan el éxito de su trabajo

perfil del cuidador profesional de personas dependientes

A continuación, vamos a presentarte cuáles son las principales cualidades de cuidador de ancianos, y las garantías que encontrarás dentro de Cuidania:

Autocuidado

Una de las primeras cualidades de un cuidador de ancianos reside en el auto cuidado que debe tener como individuo con el fin de no padecer ningún desgaste físico o psicológico. Pues, si llegase a estar imposibilitado no podría cumplir de manera responsable con sus deberes hacia la persona mayor, pudiendo ser el culpable de generar un accidente indeseado.

El burnout o síndrome del cuidador extenuado se presenta cuando el profesional capacitado lleva el cumplimiento de sus tareas a extremos que ponen en riesgo su integridad y la del paciente dependiente.

Una persona mayor requiere de cuidados minuciosos, los cuales deben ser atendidos en su momento. Por ejemplo, este tipo de usuarios suelen necesitar ayuda para realizar sus necesidades básicas como ir al baño o comer, si el cuidador contratado no se encuentra al 100% la integridad del anciano puede poner en riesgo.

Capacidades comunicativas

Al llegar a cierta edad, los ancianos empiezan a tener cambios en su personalidad y formas de comportarse, debido a las limitaciones a las que se ve sometido a causa de su edad o de ciertas enfermedades degenerativas, como el Alzheimer.

Por este motivo, una de las cualidades básicas de un buen cuidador de ancianos se centra en mantener una comunicación calmada y sana.

De este modo, la relación entre el profesional, los familiares y la persona mayor se fortalece, logrando establecer una dinámica de trabajo sosegada. Esto es importante para evitar la sensación de abandono de los mayores o el aislamiento del paciente discapacitado.

Constancia

Otra de las principales cualidades de un cuidador de ancianos es la constancia a la hora de realizar un sinfín de actividades difíciles y extenuantes, en las cuales se busque siempre obtener resultados positivos.

En ese sentido, el esfuerzo del cuidador profesional y ser constante es fundamental. Esto se debe a que, en algunos casos, estos cuidadores tratan con ancianos que no se quieren tomar su medicación, comer, acicalarse y bañarse en su rutina diaria.

Hay que, mediante una buena comunicación y la constancia, hacerles entrar en razón, realizar dichas tareas y proporcionarle a la persona la mayor calidad de vida.

Experiencia

Resulta imprescindible realizar una formación específica y obtener una Certificación Profesional para poder ejercer como cuidador. Este necesita saber cómo desenvolverse con el anciano y esto solo lo otorga la formación y experiencia de campo que tenga en el sector sociosanitario.

Cada paciente se comporta de forma particular y diferente, pero existen ciertos patrones de conducta y cuidados básicos con los que un cuidador profesional sabe tratar cuando tiene una experiencia comprobable en el trabajo.

Entereza

En gran parte de los casos de personas dependientes, los familiares no manejan una entereza emocional que les brinde las herramientas necesarias para darle los cuidados necesarios a la persona mayor.

Como patrón de conducta, esta actitud resulta más normal de lo que piensas, debido a que existe una implicación emocional con el anciano y a nadie le gusta ver a sus seres queridos impedidos.

Por ello, una de las características básicas en los cuidadores está en manejar cualquier clase de situación con entereza, sin dejarse llevar por impulsos.

Flexibilidad

Con el tiempo, el cuidador y el paciente discapacitado van creando una rutina básica de cuidados y tratamientos específicos.

Sin embargo, los cuidadores se encuentran capacitados para manejar ciertos comportamientos irregulares o imprevistos indeseados que pueda presentar el anciano.

Humanidad

Resulta indispensable que el cuidador no solo muestre diligencia en la realización de sus actividades, sino que en el cumplimiento de sus tareas se destaque su empatía como persona.

De esta forma, uno de los rasgos implícitos en las labores sociosanitarias es la humanidad como profesional y persona. Pues, estos usuarios dependientes se encuentran en situaciones vulnerables y ellos dependen de la buena voluntad del cuidador.

Honestidad

Es esencial que una de las cualidades de un cuidador de ancianos sea la honestidad. Puesto que, los familiares ponen su entera confianza en los servicios de atención necesarios entre los cuales juega un rol importante, la salud física y mental del paciente.

Implicación

cualidades de un tapsd

La relación entre el anciano y cuidador necesita presentar un nivel de implicación en el plano emocional. De tal manera que, el usuario dependiente siente tranquilidad al estar con el experto, que necesita poseer una verdadera vocación hacia su trabajo.

Para lograrlo, el experto deberá traspasar la barrera y adecuarse a la personalidad del usuario dependiente. Por ejemplo, debe tener conocimiento de ciertos gustos o averiguar cuáles son, si le agrada leer, escuchar música o hasta pasear.

Inteligencia emocional

Diversos estudios han comprobado que los humanos funcionan a través de impulsos, pero cuando se llevan a cabo las labores de cuidador capacitado resulta indispensable proporcionar un servicio estable y seguro al anciano.

Esperamos que conociendo cuáles son las principales cualidades de un cuidador de ancianos, puedas seleccionar con criterio.

Desde Cuidania sabemos que no es una decisión sencilla de realizar. Por ello, ponemos a tu disposición nuestros diferentes servicios de cuidado de personas mayores o discapacitados físicos o psíquicos.

Cada uno de los cuidadores pasan por pruebas de selección rigurosas, en las cuales buscamos contratar a profesionales íntegros en sus labores.

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